Pollitos

Llega la primavera y compienza a oirse el cantar de los pajarillos al despertar y como por instinto los niños se llenan de ganas de experimentar sobre la propia vida, y tras varios intentos fallidos de incubar huevos en la yogurtera y otros experimentos aún menos exitosos, hemos acabado comprado cuatro pollitos en un vivero respetuoso y ecológico. Y los estamos cuidando. Y además mucho… Uno es de color negro y se llama Mila, el otro se llama Lila, es amarillo, muy pequeño y algo debilucho, hay uno que es muy grande y amarillo chillón, que se llama Gordinflón, el otro se llama Garota. Les estamos dando de comer triguillo machacado y también maíz machacado. También beben agua, claro. Humbert (5) dice que los pollitos son muy monos. Y Sarai (7) dice que los pollitos cuando son muy pequeños necesitan estar calentitos. Les hemos habilitado una casita y dentro hemos puesto una manta eléctrica que encendemos por las noches. Cuando crezcan serán gallos o gallinas. Y por el camino hay dos cosas que son un poco preocupantes, a ver qué tal se llevan con Violeta (nuestra gatita) y a ver si crecen pronto para ir al gallinero, que el salón parece una granja y no paramos de limpiar cacas…

Sobre el trigo, que es un cereal como con forma de espiga, Humbert dice que le gusta mucho aunque tiene gluten y hay gente a la que le sienta mal y hay gente que es alérgica. Moliendo el trigo se hace harina, con la que se pueden hacer tartas, tortitas, pan y muchas cosas ricas.

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